Este sábado el comisario Iván Simonovis cumplirá 4 años de prisión, víctima –al igual que los comisarios Lázaro Forero y Henry Vivas, y siete funcionarios de la PM– de un proceso que la Justicia no ha querido concluir. Esta es su carta a los venezolanos.
TalCual
Este 22 de noviembre de 2008 cumplo 4 años como prisionero político de la República Bolivariana de Venezuela. Llevo 36.000 horas separado de mi familia, de mi esposa, de mis hijos. Estoy confinado en la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención del Ministerio del Interior y Justicia (DISIP). Caracas, a un pasillo de 25 metros de largo, dentro de una celda de 4 metros cuadrados sin ventilación, ni luz natural.
Hace 48 meses fui detenido en la ciudad de Maracaibo, en un operativo
ilegal, comandado por el General (r) de la Guardia Nacional, Castor
Pérez Leal (dado de baja luego por conductas no acordes con la
disciplina militar); con una orden de aprehensión extemporánea emitida
por un juez con antecedentes policiales y luego destituido por error
inexcusable –el señor Maikel Moreno– con una acusación tendenciosa,
tergiversada y fabricada por un fiscal mitómano, ampliamente
cuestionado por sus actuaciones: el Sr. Isaías Rodríguez.
He sido sometido a un interminable juicio de 214 audiencias a lo largo
de 31 meses en la ciudad de Maracay. Los hechos que se me imputan
representan apenas el 17% de los acaecidos ese fatídico día. El 83% de
los casos restantes nunca ha sido investigado, ni juzgado seriamente
por este sistema judicial que parece politizar sus acciones en lugar de
impartir justicia.
Actualmente, 4 años después de haber sido detenido, el juicio que se me
sigue se encuentra suspendido, sin resultados –SIN ESPECIFICAR RAZONES–
signado por la más absoluta violación de todos los más elementales
preceptos jurídicos y morales.
Sirva como ejemplo comparativo el caso seguido a los llamados
"Pistoleros de Puente Llaguno": el juicio tuvo una duración de 3 meses,
los pistoleros, a quien el mundo vio en la televisión disparando,
fueron absueltos es decir, no se determinó la culpabilidad de nadie y
ahora se encuentran completamente libres y optando por cargos de
elección popular este próximo 23 N.
Ese no es un caso aislado. ¿Sabía usted que en Venezuela se cometen más
de 150 mil delitos al año, lo que es igual a unos 500 delitos por día?
Homicidios, robos, violaciones, secuestros y estafas, entre otros
delitos, que no distinguen estratos sociales ni ideologías.
El Ministerio de Interior y Justicia NO tiene una política de seguridad
pública que garantice a los residentes de este país, ni su vida ni sus
bienes; este Ministerio se ha convertido en un ente eminentemente
político, que cuando actúa ante el delito lo hace de forma reactiva y
mediática, copiando practicas que debieron desaparecer hace años.
Cada día hay mas funcionarios implicados en delitos; cada día el hampa
lo ataca a usted desde más cerca; cada semana aumenta la cifra de
muertes violentas; cada día hay más víctimas de secuestro y lo peor es
que cada vez hay menos ciudadanos que acuden a denunciar un delito; y
las cárceles venezolanas son solo depósitos de seres humanos, sin
derecho a la justicia, sin derecho al respeto de sus Derechos Humanos.
¿Hasta que punto está usted dispuesto a seguir permitiendo que se
burlen en su cara y que se siga matando, robando, violando,
secuestrando o estafando impunemente a todo aquel que vive en nuestro
país?
La solución está al alcance de sus manos. Es una responsabilidad de
todos. Es su responsabilidad con su país y con el futuro de sus hijos.
Sólo usted puede lograr cambiar el destino de todos los venezolanos.
Cumpla con su deber. ¡Vote!
A los líderes políticos que están a punto de ser electos como alcaldes
o gobernadores, indistintamente de su posición o ideología política:
tienen un compromiso histórico por delante.
Deben detener la violencia; restituir los valores, la ética y la moral
en las instituciones del Estado encargadas de la seguridad y protección
del pueblo venezolano; ir mas allá de la mera multiplicación de medidas
represivas o soluciones improvisadas.
No con más policías, pero sí con mejores policías; no con más cuerpos
represivos pero sí con mejores organizaciones policiales; no con más
cámaras de vigilancia, pero sí con diagnósticos detallados del
comportamiento criminal.
Trabajen sobre las causas del problema, no en paliar sus consecuencias.
No cometan el error de implementar políticas de seguridad desgastadas
que sólo traen consigo un alivio temporal a tan grave problema. No
defrauden de nuevo la confianza que el pueblo va a depositar en ustedes.
Finalmente a todos los venezolanos que votan el 23 de Noviembre les
digo que aun estamos a tiempo de cambiar el pasado y darnos el futuro
que todos merecemos.
Vote por una Venezuela donde impere la justicia, la democracia y la libertad.
Iván Simonovis
Prisionero Político
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