Consejos comunales harán vigilancia revolucionaria. El Gobierno aspira que los integrantes de los consejos comunales vigilen cuánto compra cada familia
El Universal
Paulimar Rodríguez
 Ante la escasez, la solución es la vigilancia revolucionaria. Y para lograr este objetivo, el Estado aspira contar con el apoyo de los vecinos que están en los consejos comunales. "Estamos hablando de la vigilancia revolucionaria. Evitaremos problemas de desviación y corrupción. ¿Qué mejor que un Consejo Comunal para conocer a la gente que los rodea y saber exactamente quién es el más necesitado? ", afirmó el ministro del Poder Popular para la Alimentación, Félix Osorio. Por lo tanto, en los mercales y en los Pdval (Producción y Distribución Venezolana de Alimentos) en donde venden productos como pollo, leche o azúcar, estarán los vecinos montando la guardia.
Astrid Da Costa es vecina de La Candelaria y forma parte del consejo
comunal de este sector. "Si debemos ser vigilantes. Cada consejo
comunal de cada comunidad sabe quiénes son sus vecinos, porque han
vivido allí durante 20 o 30 años. Por eso, sabemos cuántas personas hay
en las casas. Si una familia que tiene 4 niños en la casa viene a
buscar cuatro kilos de leche, se le puede vender. Pero si una familia
en donde sólo hay dos personas quieren comprar cuatro kilos, de forma
amable se le dirá que no se le puede vender, porque otra gente también
necesita. Lo importante es que todos tengamos leche en la comunidad",
explica.
Sin embargo, para Kadari Rondón, habitante de Los Frailes de Catia,
esta decisión viola los derechos humanos. "No estoy de acuerdo. Es una
censura de la comunidad. Ellos no se pueden encargar de ver qué hay en
el interior de cada casa. Cada familia tiene que encargarse de sus
compras. Esto es una alineación de los derechos humanos".
Para Migdalia Mijares, quien es de un consejo comunal de Catia, la
acción es positiva. "Esta medida es muy buena porque así observamos a
las personas que de verdad necesitan la comida. Si cinocemos a todos
los vecinos. No se trata de vigilar sino estar pendiente de quienes de
verdad necesitan el alimento".
Yuris Blanco, vecina de Caricuao señala que, "no es función de los
consejos comunales investigar qué y cuánto come la gente. El venezolano
no debe hacer cola para comprar. Deberían haber mercales, abastos y
bodegas surtidas. Después de todo, tenemos mucho ingreso petrolero. Yo
no creo que la gente de los consejos comunales logren hacer esto, si no
han llevado a cabo otros proyectos".
Sin embargo, para Carlos Medina del consejo comunal de Sabana Grande,
el control debe ir acompañado de una campaña educativa. "Estamos
tratando de que la comida llegue a todos y no sólo a un grupo de
personas. Esta situación no puede ser permanente. Por eso, hay que
educar a los vecinos. Lo aplicaremos todos los viernes en la feria de
hortalizas".
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