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"Chávez no va a cambiar y la salida será violenta" PDF Imprimir E-Mail
domingo, 30 de diciembre de 2007

3 entrevistas al general Francisco Usón

El Nacional / El Universal / Notitarde
Después de haber permanecido más de tres años preso por manifestarse en contra del Gobierno del presidente Hugo Chávez, el general retirado del Ejército Francisco Usón insiste en criticar al régimen. Desde su residencia comparte sus reflexiones maduradas en los calabozos de Ramo Verde. Parece estar consciente de que cualquier cosa que diga podría ser utilizada (de nuevo) en su contra y, sin embargo, corre el riesgo de presagiar un futuro apocalíptico como requisito inevitable para lograr el saneamiento institucional del país. Sólo se exime de hablar sobre el caso por el cual fue juzgado y porque se lo impuso el tribunal. Su gran inquietud sigue siendo lo que ocurra o deje de ocurrir en el seno de la Fuerza Armada Nacional. 

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–¿Hay malestar en los cuarteles por las ejecutorias del Gobierno de Chávez? Si es así ¿cómo se administra?
–A través de un largo proceso los militares de las últimas generaciones fuimos democratizados. Nos convencimos de las ventajas del sistema de libertades, especialmente del sufragio para garantizar la alternatividad en el poder. En general, si hay un malestar con el Gobierno de turno, los militares esperan que el electorado decida y descartan la salida de fuerza. El problema surge cuando Chávez insiste en que los militares voten. El militar que considere que Chávez no satisface sus expectativas como Presidente debe obedecerle pues es su comandante en jefe; pero, en todo caso, hay una pérdida de majestad.

–¿Por qué esa FAN democratizada no se ha opuesto, por ejemplo, a la imposición del saludo "Patria, socialismo o muerte"?
–Yo tengo la esperanza de que los militares institucionalistas levanten la voz. No para dar un golpe de Estado, pero sí para fijar posición.

–¿Quiénes y dónde están esos militares institucionalistas?
–Sé de algunos de ellos, pero no cuántos son. El 2 de diciembre se evidenció que militares institucionales exigieron a Chávez respetar los resultados del referéndum constitucional. Pero, por otro lado, lamento que algunos compañeros hayan caído en una suerte de marasmo y que los principios y valores de la institución armada sean vulnerados con el "Patria, socialismo o muerte".

–¿Qué hace falta para que esos militares institucionalistas se manifiesten?
–La FAN debe hacer cumplir estrictamente la Constitución.

Si se desconoce la carta magna deben oponerse.

–El Gobierno no parece dispuesto a negociar con la oposición. ¿Cómo vislumbra usted el panorama político del país a corto plazo?
–Todo indica que va a haber conflicto, porque el 2 de diciembre la mayoría de la sociedad venezolana le dijo a Chávez "yo no me calo tu proyecto".

–¿Cómo se pudiera administrar ese conflicto para evitar males peores?
–Creo que no hay forma de administrar ese conflicto. Creo conocer la manera de actuar de Hugo Chávez porque lo conozco desde hace mucho tiempo y trabajé con él. Yo y todos los venezolanos podemos darnos cuenta de que Hugo Chávez no va a cambiar y la salida será violenta. Yo estaba en el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores en la madrugada del 14 de abril de 2002 cuando Chávez regresó de La Orchila. Después de que él agarró el crucifijo, se arrodilló, le pidió perdón a los venezolanos y prometió que iba a rectificar, yo me le acerqué y le pregunté: "¿Hugo habrás aprendido la lección?". Quince días después, la mesa de negociación y acuerdos que presidió José Vicente Rangel había colapsado.

En ese momento yo dije: "Tú no tienes remedio, tú no vas a cambiar".

–¿Cómo evitar un derramamiento de sangre?
–En mi opinión, muertos va a haber. La pregunta es cuántos.

–¿Cuán cerca o lejos está ese momento?
–Poco después de El Caracazo, por instrucciones del presidente Carlos Andrés Pérez, yo integré un equipo multidisciplinario con el objetivo de predecir los estallidos sociales. Le explicamos a Pérez que eso era imposible y que sólo podíamos crear un sistema de alertas tempranas. Descubrimos que la sociedad venezolana, sobre todo la que habita en las grandes ciudades, tiene un biorritmo, que hay meses del año en que está más predispuesta a la violencia.

–¿Qué fundamento tiene esa afirmación?
–La medición de una variable multidimensional denominada tensión social. La reacción ante una molestia, por más doméstica que pareciera ser (la escasez de alimentos básicos o la regaladora de dinero a otros países) es más inminente en algunas épocas del año; por lo general, después o entre los períodos de asueto. Por ejemplo, después de la segunda semana de enero, la tensión social aumenta. No es casualidad que El Caracazo se haya originado un 27 de febrero, que las asonadas golpistas de 1992 hayan ocurrido un 4 de febrero y un 27 de noviembre, que el golpe contra Chávez haya sido un 11 de abril.

–¿Tal conclusión pudiera ser un exceso de determinismo, del mismo modo que afirmar que el venezolano es flojo por naturaleza?
–Un mes antes del 4 de febrero de 1992, teníamos las mediciones de la tensión social correspondientes a noviembre de 1991, y los indicadores eran tan altos que le sugerimos al ministro de la Defensa, Fernando Ochoa Antich, que hiciera las mismas encuestas que hicimos en la calle dentro de los cuarteles.

–¿El Gobierno sigue utilizando ese sistema de alertas tempranas?
–No, eso inexplicablemente se dejó de hacer. Pero, en todo caso, analicemos los aspectos más visibles del panorama para el año entrante: 1) una economía en franca decadencia (sistema de finanzas públicas desastroso, dilapidación de los recursos del Estado a través de mecanismos extrapresupuestarios como las misiones, una Pdvsa que cada vez produce menos); 2) el debilitamiento de la imagen presidencial por el mayoritario rechazo al principal instrumento de su proyecto socialista; 3) el auge de la criminalidad; 4) el desempleo, y 5) ineficiente o ausente prestación de servicios públicos esenciales.

–Ante el panorama que usted describe, ¿qué debería hacer la oposición?
–Obligar a Chávez a gobernar, a que trabaje. Chávez es su propia oposición, pues su gobierno no funciona. El Presidente prefiere estar hablando en el exterior que atendiendo y resolviendo los problemas de los venezolanos.

–Si, como usted afirma, Chávez no es capaz de cambiar, ¿qué sentido tendría que la oposición lo inste a gobernar?
–Yo lo insto a gobernar para que fracase. Hay que ponerlo en tela de juicio y desenmascararlo.

–¿Cómo se insertará Francisco Usón en la lucha por la defensa de la democracia?
–Como un ciudadano más.

Yo creo en la fuerza del ciudadano; de aquel que no espera a que otro haga lo que le corresponde.

–¿La influencia de la sociedad podría estar mermada por la genuflexión de todos los órganos del Poder Público ante el Ejecutivo?
–La sociedad tiene que reconocer el poder que tiene. En ese momento Venezuela será un país de paz y prosperidad.

–A propósito del referéndum constitucional surgieron liderazgos como los del ex ministro de la Defensa Raúl Baduel. ¿Cómo los califica?
–Yo no quiero seguir hablando sobre Baduel. Por lo demás, no creo en líderes mesiánicos, sino en liderazgos inspiradores como, por ejemplo, los estudiantes que han hecho que la sociedad asuma grandes retos. Aunque es notable el liderazgo de muchos de estos jóvenes, la fuerza de los dirigentes estudiantiles no está en ellos mismos, sino en el movimiento del cual forman parte.

–¿Usted podría ser un líder inspirador, por ejemplo, en procura de la libertad de todos los presos políticos?
–Eso no lo puedo decir yo. Sin embargo, pongo a la orden mi experiencia en la proyección internacional de mi caso.

–¿Con qué sectores de la oposición haría alianzas?
–Con ninguno, aunque estoy dispuesto a asumir la proyección de mi pensamiento. Si son aceptados por la sociedad y ésta requiere de mí alguna acción, asumiré la responsabilidad. Pero apenas llevo tres días fuera de la cárcel.
 
 

"Mi pecado fue ayudar a un compañero"

"Creo que la FAN asumió una posición el 2D. Le toca definir si se hizo por una motivación institucional"

EL UNIVERSAL
Tras casi 31.500 horas de cautiverio, Francisco Usón deja claro que no es el mismo. Lo inspiran las lecturas sobre Winston Churchill y la gente que lo visitó en su celda, le preocupa el país y por eso desde ya advierte que luchará por él en el terreno que se lo pidan.

Fuera de los cuarteles, bien lejos del despacho que tenía cuando trabajaba cerca de Miraflores y libre de las mazmorras de Ramo Verde, abre en Caracas las puertas de su residencia para comentar -con pesebre y arbolito de Navidad incluido- la Venezuela que vislumbra para 2008.

No puede hablar sobre el caso que lo mantuvo preso tres años y seis meses, aún así tiene varias cosas que decir a una semana de volver a saborear la libertad.

Quien fuera ministro de Finanzas de Hugo Chávez reivindica el capitalismo y en medio de los vaivenes de la economía nacional alerta sobre un posible Caracazo. Así está este país para el general retirado, que al margen de la cárcel señala que guarda otra condena: haber puesto un granito de arena en la construcción del socialismo del siglo XXI.

-¿Cuándo cayó en desgracia con el Gobierno?

-No se puede hablar de caer en desgracia, yo renuncié al Ministerio de Finanzas el 11 de abril de 2002 y en 2003, al darme cuenta de que el Alto Mando Militar no estaba ejerciendo una posición con respecto a la falta de buenos modales del señor Acosta Carlez y las agresiones a las que fueron sometidas unas señoras en Valencia, hice una carta al Estado Mayor Conjunto reclamando en términos muy fuertes esa falta de posición y autoridad, lo que consideraron como ofensivo.

-En esa carta calificaba al Alto Mando como "bananero". ¿Ese juicio es valido cinco años después?

-Yo hice una comparación de los militares bananeros de los países de Centroamérica, donde, fundamentalmente, se usa ese término para hablar de un tipo de oficial incapaz de fijar posición ante las violaciones.

No voy a calificar de bananero a nadie. Eso es una pregunta un tanto complicada dada mi situación, pero creo que la sociedad ha evaluado que los actuales altos mandos están muy por debajo del estatus y del posicionamiento que tuvieron los de las peores épocas de la Cuarta República.

-¿Cuál es el problema fundamental de la Fuerza Armada Nacional en este momento?

Los militares no quieren asumir las posiciones que deben tomar ante los hechos que afectan al país como a un todo y a la organización en particular. Por otro lado, indiscutiblemente hay una pérdida de la imagen de la institución armada; la ciudadanía se da cuenta que no está actuando bien.

-Hay, sin embargo, versiones que aseguran que los militares hicieron cumplir la voluntad de los venezolanos el pasado 2 de diciembre.

-Sí, yo le doy buena credibilidad a esa versión.

-¿Usted cree que el presidente Hugo Chávez no quería aceptar los resultados electorales?

-No puedo decir eso pero creo que la Fuerza Armada Nacional asumió una posición ese día. Le toca a la organización definir si esa posición se hizo verdaderamente por una motivación institucional y no por motivaciones personales de alguien. Pero creo que la fuerza armada demostraron que todavía existen en su seno oficiales o profesionales institucionalistas.

-¿Cuál es el panorama que se presenta a partir del 2D?

-El 2 de diciembre, en mi opinión, es el inicio de algo que puede ser trascendental para la nación en términos de garantizarle a las generaciones futuras un país de justicia paz, libertad, democracia. Pero la sociedad venezolana no puede conformarse con ese triunfo.

-¿Y cómo queda el Gobierno entre todo eso?

-Creo que los procesos políticos en Venezuela, sobre todo de parte de la oposición, no son lo suficientemente contundentes como para que la sociedad en pleno vea una alternativa inmediata para sustituir al Gobierno.

A Chávez no hay que dejarlo gobernar, hay que obligarlo a hacerlo y si él es capaz, saldrá airoso de esta situación dentro de cinco años.

-¿Está seguro de que el Presidente entrega en el año 2013?

-Tiene que entregar.

-¿Seguro?

-No, yo no estoy seguro. Quien está seguro de eso es él. Tiene que hacerlo porque la Constitución dice que tiene que hacerlo.

-Es decir que la salida de Chávez es electoral y pacífica?

-Yo quisiera que fuese electoral y pacífica.

-Pero usted conoce el mundo militar, ¿cree que?

-El problema es que el ambiente indica que probablemente no sea así.

-¿Y cuál es la salida entonces?

-Si no es pacífica es violenta.

-¿Pero cuando se refiere a salidas violentas habla de un golpe de Estado, un Caracazo o qué?

-En mi apreciación es un Caracazo.

-¿Cómo se pueden manifestar esos fenómenos?

-Tampoco es que tenga que haber un estallido social. Me explico: un fenómeno como el Caracazo no se produce en un laboratorio; eso fue producto de una situación de desasosiego y de violencia contenida y de rechazo a lo que estaba ocurriendo en el país.

Eso no se puede producir como una receta. No se trata de mezclar dos sustancias para producir una tercera, eso ocurre y como consecuencia de eso se puede presentar una salida política.

-¿Y los ingredientes de 2008 están listos para traernos una suerte de Caracazo?

-Sí.

-¿Y entonces qué hacemos? ¿Nos vamos a la casa tranquilos?

-Lo que hay que hacer es estar preparados para que cuando se genere la crisis, no entremos en caos. Tienen que haber unas estructuras que estén dispuestas a controlar el caos.

-¿Qué sucede?

Puede haber una crisis en la sociedad, lo que no puede ocurrir es que esa crisis desemboque en el caos. Tienen que crearse estructuras de control que impidan que la violencia se salga de las manos.

-¿Cómo ex ministro de Finanzas, cree que hay mecanismos económicos para evitar ese estallido?

-Es posible que ya sea demasiado tarde, hay que utilizar muy bien el presupuesto nacional. Si nos ponemos a ver, la deuda que se ha emitido en los últimos dos años a favor de Argentina y otros países llega fácilmente a unos 10 mil millones de dólares. ¿Por qué no destinaron esos recursos para el desarrollo de la infraestructura nacional, que a su vez es una de las mejores fuentes de trabajo?

-¿Cómo evalúa los nuevos actores que hay desde el 2D? El movimiento estudiantil por ejemplo.

-Yo veo a los estudiantes como un liderazgo grupal. Mientras ellos se mantengan descontaminados de las influencias políticas de un determinado partido, y eso es una opinión personal, seguirán con la vigencia que tienen. Sin embargo, hay unos que indiscutiblemente tienen aspiraciones políticas y su plataforma de proyección no puede ser el movimiento estudiantil. Lo primero que tienen que hacer ellos, si se lanzan a la arena política, es deslindarse del sistema estudiantil.

-¿Cómo vislumbra el papel de Marisabel Rodríguez, Ismael García y el general Raúl Isaías Baduel a raíz del 2D?


-Yo no me voy a referir a ellos en el plano personal, los voy a evaluar como algo genérico: la democracia tiene que estar fundamentada en verdaderos líderes y no en oportunistas del momento. Esa es mi opinión cuando yo evalúo a los oportunistas que en un momento determinado pudieron dar cosas muy buenas pero a fin de cuentas no las hicieron.

-Pero la oposición tiene que ser inclusiva si quiere construir una mayoría
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Perfecto, pero yo no puedo medirlos a ellos como modelos de conducta, ese es el problema. Los partidos políticos no pueden cambiar los actores de una telenovela sólo para solucionar los problemas de rating.

-¿Y quién encarna un modelo a seguir en Venezuela?

Por qué no hablamos del difunto cardenal Castillo Lara, mujeres profesionales como Patricia Poleo o María Corina Machado o algunos de los muchachos que están emergiendo, que son las caras del movimiento estudiantil.

-Lo cierto es que 10 minutos después de que Baduel hablase, el CNE dio los resultados electorales. ¿Qué lectura podemos darle a eso?


-Es difícil darle la lectura porque cualquier cosa que yo pueda decir es una mera especulación. Es cierto que Baduel tiene o, por lo menos tuvo, una influencia importante sobre los mandos de ciertos niveles de la organización militar aunque esa influencia en el momento que pasa a retiro comienza a disminuir. Pero si bien es verdad que lo que él dijo causó una buena impresión en la sociedad venezolana, eso no lo exime de las cosas que hizo dentro del seno de la Fuerzas Armada.

-Si es por eso, usted ayudó a construir el socialismo del siglo XXI.

-Sí es verdad. Yo ayudé. Yo de alguna manera tenía que ayudar a un compañero de casi 30 años de servicio a tener una buena gestión, pero nunca lo hice con el propósito de instaurar el socialismo del siglo XXI y mucho menos un gobierno autoritario.

A fin de cuentas yo estoy pagando mi karma, yo estoy pagando mi pecado. Días después de caer preso, un monseñor amigo de muchos años me dijo: "Francisco, tu tienes que tomar este encarcelamiento como una penitencia y un proceso de purificación, porque tu trabajaste para el maligno y por haber trabajado para el maligno tienes que pagar tus pecados".

-Y quién es el maligno

-No sé, él me habló del maligno, yo lo repito aquí pero no se quién es el maligno.

-¿Usted cree en el socialismo?

-No creo en el socialismo.

-¿Y en el capitalismo?

-Creo en un capitalismo que no deje sin oportunidad de desarrollarse a las personas que en un momento determinado no tienen posibilidad inmediata de surgir. O sea hay que echarle una mano a esas personas que no están en capacidad de ir al ritmo que va el resto de la sociedad.

-Hasta la gente que adversa a Chávez se cuida de hablar del capitalismo, ¿por qué usted no?

-Yo sí me atrevo a hablar bien del capitalismo, yo sí. Eso no quiere decir que el capitalismo es perfecto, no lo es. Pero puede ser perfeccionable. El capitalismo permite que cada ser humano se desarrolle en función de sus propias capacidades y eso lo hace libre.

-¿Hugo Chávez tenía un ministro de finanzas capitalista en un gobierno socialista?

-Bueno si lo miran de ese lado y yo soy esa honrosa excepción, en lo absoluto me preocupa que me califiquen así.

-¿Y cómo lo ve usted?

-Yo ejercí el Ministerio de Finanzas como percibía que debían hacerse las cosas. En una oportunidad le dije (a Chávez): "Mire yo tengo mi gabinete de sombra y ese gabinete de sombra está integrado por personas que usted llama escuálidos, ¿por qué? Porque esos escuálidos son los que saben hacer la economía de los países.

-¿Los militares activos deben asumir cargos en el Gobierno?

-No.

-¿No? Pero usted los asumió y los asumen muchos.

-Está bien, y a lo mejor lo hacemos bien, pero dado que hay un altísimo potencial en la sociedad civil para que le vas a quitar a la Fuerza Armada hombres y mujeres capaces

¿Por qué no dejas al funcionario militar haciendo que la organización castrense funcione bien? Y haces que el civil actúe en su campo de trabajo. Si existe un militar en particular con una capacidad de tal magnitud para hacer que él sea importante, pues que actúe en el campo civil, pero esa es la excepción, uno en un millón.

-¿Se dedicará a la política ahora que está libre?


-Sería desconsiderado de mi parte decirle a la sociedad venezolana que yo tengo aspiraciones políticas: primero porque tengo una inhabilitación política que me lo impide hasta casi finales del año 2009, pero por otro lado, porque yo no creo estar predestinado a otra cosa que no sea a ser yo mismo.

Yo no puedo decir síganme o hagan esto porque sería ir en contra de lo que yo pregono. Si en un momento esas proyecciones de país que yo estoy pintando son en alguna manera bien recibidas por algún sector de la sociedad y ese sector me propone para alguna opción, entonces yo sabré asumir las responsabilidades que involucren ese llamado

-¿Y si allá afuera hubiese una masa que clamara por usted, quisiera ser alcalde, gobernador, ministro..?


-Eso no está planteado en este momento, no está planteado en mi mente.

-Eso dicen todos

Eso dicen todos, y yo voy a tratar de ser la excepción. Voy a trabajar, voy a reunirme con gente, voy a exponer mis ideas y a escuchar. Así como todas las personas que iban a echarme cuentos en la celda, ahora voy a seguir escuchando la información de otros. Yo voy a enviarles mis mensajes y el futuro dirá, todavía hay que hacer muchas cosas para estar pensando en esas alternativas
 

El proyecto bolivariano es atrasado y anacrónico


NOTITARDE

General retirado, ex ministro de Finanzas, preso político. Pocos días después de haber recobrado la libertad (condicional) Francisco Usón quiso compartir sus reflexiones con los lectores del Desayuno en la Redacción de Notitarde, aunque consciente de que, por orden de los tribunales militares, no puede emitir ningún tipo de opinión sobre el caso que por más de tres años lo mantuvo en una celda de la cárcel de Ramo Verde.

"Yo no creo en líderes mesiánicos", recalca el oficial para intentar explicar su posición política.

_ Después de su paso por prisión, ¿que visión tiene ahora del país?
 
"El 2 de diciembre la gente dijo NO al socialismo del siglo XXI"

_ El cambio trascendental se dio este mismo mes. El país es diferente al que existía antes del 2 de diciembre. El referendo es el punto culminante de un proceso que se dio a partir de finales del 2003, que es cuando se recogieron las firmas para el revocatorio.

Creo que la sociedad ha madurado mucho. Se ha dado cuenta que el voto sigue siendo su principal herramienta para manejar los procesos políticos, pero a su vez tiene un escepticismo importante frente al CNE.

_ ¿Cree que ese escepticismo se mantiene después de los resultados del referendo?

_ Claro, sigue ese escepticismo, porque en el referendo dejó de votar un porcentaje casi igual al que acudió a las urnas.

_ Pero desde el oficialismo se dice que quienes no votaron son chavistas. ¿Entonces cree que son los chavistas los que no confían en el CNE?

_ Esa es una forma un tanto alegre que tiene el oficialismo para manejar estas cifras. Chávez mismo dijo que este proceso electoral era el más importante desde 1999. Resulta difícil pensar que los que no votaron son chavistas.

Lo importante del 2 de diciembre es que la gente le dijo no al socialismo del siglo XXI, o a la revolución bolivariana, o a la cantidad de distintos nombres con los que Chávez trata de disfrazar su proyecto político, que en mi opinión es totalitarista. Unos directamente con el voto y otros con su abstención le dijeron al Presidente que no desean este proceso.

_ ¿Entonces cerca del 80% de los venezolanos están en contra del proyecto bolivariano?

_ Sí. Pienso que los números rondan entre un 75% y un 80% que se oponen al proyecto bolivariano, si sumamos los votos del No y la abstención. Esa es una cifra que salta a la vista cada vez que hay una encuesta en la cual no se toca la figura de Hugo Chávez como elemento principal en el sondeo. El sigue arrastrando un grupo de personas que, si bien no están de acuerdo con lo que hace, todavía abrigan alguna esperanza o afinidad emocional, hasta de simpatía. Pero cuándo hablamos de números sobre la situación del país, rondan entre 80% de no aceptación.

_ Es decir, los chavistas de verdad representan sólo el 30% del país.


_ Yo pienso que inclusive es menos, y que se mueven entre un 15% y un 20%. Que igual es mucha gente dentro de la población electoral.

_ Hay que recordar que en 1993 el presidente Rafael Caldera ganó las elecciones con poco más del 30%.

_ Claro, igual es mucha gente, y es algo que los políticos y potenciales gobernantes tienen que tomar en cuenta. Es un grupo importante y numeroso.

_ ¿Cree que este 80% de la población que no está de acuerdo con Chávez se identifica con la oposición?

_ En gran medida no se identifica con la oposición. Oposición y oficialismo son los partidos políticos y sus respectivas militancias que apoyan a una determinada forma de pensar o tendencia política, y en el centro tenemos a un gran grupo, que es la sociedad democrática venezolana. Son el conjunto de electores cada vez creciente, y que aumenta en una proporción mucho más grande que los extremos del espectro. Son el grupo de la sociedad que todavía no está recibiendo respuestas importantes sobre el proyecto de país. Y ahí está el lugar donde se debe enviar el mensaje.

El gobierno no es un hacedor de cosas, sino que debe generar oportunidades, facilitar las condiciones. Y eso es lo que el ciudadano está esperando. El venezolano no aguarda una bolsa de comida o un dinero que será repartido en una cuenta corriente. El venezolano sólo quiere una oportunidad de trabajar, tener un sitio para educar a sus hijos, buenos centros de salud, seguridad ciudadana.

En los últimos 30 años el voto lejos de ser un producto de la identificación con una determinada tendencia se ha transformado en una forma de castigar al gobernante que ha hecho las cosas mal. Y así no se construye un país.

_ ¿Cree que ese castigo también se aplicará a Chávez?

_ Exactamente, pero se aplica porque no nos gusta lo que él está presentando, no porque la oferta política de la oposición haga que quiera una propuesta diferente al gobierno.

Ahora la oferta política de los nuevos líderes no puede ser acabar con el chavismo. Tiene que ser construir un país con determinadas características, con una visión de la sociedad venezolana.

_ ¿Dentro de la oposición están dadas las condiciones para que se diseñe un proyecto único, sin generar divisiones?

_ Si nosotros analizamos la oferta política que la oposición presentó en el 2006 no era otra cosa que el espejo de lo que hacía Chávez. No había una oferta política nueva. Sencillamente se prometía que se harían las cosas mejor. Era el Chávez con el anti-Chávez. Siempre con Chávez como elemento de referencia.

Los candidatos de oposición no manejaban un proyecto propio, y sólo imitaban lo que él hacía. Por ejemplo, Mi Negra no era otra cosa que un programa muy similar a una misión, con la única diferencia que iba a ser entregada sin distinción de la preferencia política.

Así no se construye un país. Yo no puedo atraer las masas de electores simplemente porque estoy ofreciendo una dádiva. Para poder dar el salto real en la creación de un nuevo país tenemos que aprender a hacer política nuevamente, siendo sinceros. Para mi resulta ridículo que el concepto que la ciudadanía tiene del político es muy similar al de un mentiroso.

"Tenemos que aprender a hacer política nuevamente siendo sinceros"

_ Tal vez es mucho más difícil hacer política de una manera diferente a la entrega de dádivas.

_ Es verdad, y a lo mejor resulta ridículo que una persona lo diga porque va a perder las elecciones. Pero llega un momento en que la sociedad tiene que darse cuenta que le están mintiendo como si fueran estúpidos. Hay que ser francos, y ofrecer cosas que se pueden realizar.

_ ¿Cree que el venezolano está maduro para comprender que la solución no está en los regalos del gobierno?


_ Creo que se ha madurado lo suficiente, y pienso que en este momento vale la pena intentar que el político tome ese riesgo, y trate de ser sincero. Al pueblo venezolano le han mentido demasiado.

_ ¿El venezolano ha dejado de ser mesiánico?

_ Esperaría que sí. Si vemos las tres o cuatro figuras que salieron antes del 2 de diciembre, y que han sido catalogadas como potenciales candidatos para unas futuras elecciones, ya han empezado a ser analizadas con escepticismo. Hace tiempo leí que las celebridades hacen las noticias pero los líderes hacen la historia.

_ Durante mucho el tiempo el gobierno ha gozado de altos índices de popularidad. ¿Cuál habría sido el error que cometieron para perder ese apoyo?


_ La desviación está en que Hugo Chávez no cumplió sus promesas electorales. Su error fatídico fue no darse cuenta que su proyecto bolivariano es algo completamente atrasado y anacrónico. Resulta estúpido que un país democrático y que se ha manejado dentro de una óptica capitalista pretenda nadar contra la corriente e ir hacia la otra punta del espectro, sobre todo con un modelo tan fuera de lugar, como es el castro-comunismo. Eso es algo que ni siquiera China está soportando. Resulta estúpido pensar que una de las mayores poblaciones estudiantiles en las universidades norteamericanas esté conformada por chinos, y el gobierno de Chávez envía a los jóvenes venezolanos a estudiar en Cuba.

_ ¿Cuál es el interés del gobierno en insistir en este modelo socialista?

_ Lamentablemente seguir un capricho de Hugo Chávez. El no entiende cuáles son las dinámicas mundiales, y cree que todo rota en función de su pensamiento. Si nosotros hablamos de modelo, y pensamos en los que hoy le dan audiencia, como Bolivia, Nicaragua, Ecuador y lamentablemente Argentina, nos damos cuenta que son unos aprovechadores.

_ Usted fue ministro del presidente Chávez, y lo conoció más que otras personas. ¿Ya en esa época daba muestras de sus tendencias socialistas?


_ Yo no lo observé. Claro, yo estuve escasamente 42 días de ministro, pero si duré casi dos años como jefe de la Oficina Central de Presupuesto. Lo que sí noté de Chávez es que es incapaz de seguir un programa estructurado. Con Chávez no se puede realizar un proyecto de desarrollo, simplemente porque no espera que los planes escritos den resultado. ¿Cuántas veces le ha cambiado los nombres a las misiones, a las diferentes estructuras? ¿Quién se acuerda ahora de los Círculos Bolivarianos? ¿Alguien habla hoy del Plan Bolívar 2000?

Días antes del 11 de abril de 2002 muy francamente le dije que era hora de dejar de anunciar las cosas que se iban a hacer, y comenzar a decir los proyectos que ya se habían concretado. Le dije que los ministros no servían para nada o simplemente él no mandaba. Pero de una manera muy olímpica me respondió que él no podía dejar de anunciar porque vivía del anuncio.

_ ¿Por qué el Presidente tiene esa incapacidad?

_ Es producto de su forma de ser. El vive de generar expectativas sin importar que después no se cumplan. Piensa que su capacidad de generar continuamente expectativas lo va a salvar de la evaluación fría que va a hacer la sociedad cuando él falle, y es lo que está pasando ahora. Ya la gente se ha dado cuenta que esto es una charlatanería.

_ Sin embargo, muchos analistas afirman que si hoy se hacen elecciones presidenciales Chávez las ganaría nuevamente.

_ Es posible, no digo que no. Pero simplemente es porque la oferta política de la oposición no es otra cosa que un reflejo de lo que Chávez hace.

Creo que hay una oportunidad muy grande para los nuevos líderes, sobre todos los jóvenes. Chávez no tiene mensajes para las nuevas generaciones. La masa electoral que está entre los 18 y 35 años es enorme. La masa electoral no se puede segmentar por clases sociales, sino por grupo generacionales. Entonces a la joven más acomodada o al muchacho más pobre le podrá hablar en el mismo lenguaje. Entonces podrá decir que ser rico es bueno, pero en función de las capacidades, las destrezas, los estudios y el trabajo. Tengo derecho a usar mi riqueza para disfrutarla, pero sin querer decir que quiera verme en un palacio de cristal en el medio de una ranchería.
 
"Chávez no tiene mensajes para las nuevas generaciones"

_ ¿Por qué el Presidente insiste en que ser rico es malo?


_ Es un lenguaje populista porque, por ejemplo, no lo demuestra en su vestimenta. Como tampoco sus colegas de Gabinete o los diputados de la Asamblea Nacional. Si vemos los restaurantes de Caracas, los vehículos en los que se desplazan, las propiedades que están adquiriendo, nos damos cuenta que eso no funciona. Es una gran hipocresía. Y esto ocurre en todos estos regímenes. Fidel Castro no vive en una casita pobre en La Habana, y los jerarcas soviéticos no residían en edificios en ruinas de Moscú.

_ En el escenario político lo más próximo son las elecciones regionales. ¿Cuál podría ser el panorama dentro de un año?

_ Temo que los políticos venezolanos sigan pensando que le podrán ganarle a Chávez porque tengan más o menos alcaldías o gobernaciones. Esa ecuación no funciona. En este país no sirve de nada ser la segunda fuerza política. Significaría que se le está haciendo el juego a Chávez.

Lo que verdaderamente puede enfrentar a Chávez es un discurso completamente fresco, con unos líderes políticos comprometidos con la sociedad, que le digan al país cuál es el modelo que proponen. No puedo pensar que hago bien las cosas porque regalo una bolsa de comida. No puedo pensar que el país funciona mientras hay niños de la calle y tengo una educación que cada vez es de peor calidad.

_ ¿Cómo califica al movimiento estudiantil?

_ Me causa una profunda admiración. Tuve el honor que un grupo de ellos me visitara en la cárcel e intercambiáramos ideas. Es una tremenda oportunidad para que esa generación desplace a una generación como la mía, que considero que fracasó en gran parte. Mi generación se apoltronó, no supo darse cuenta de los cambios de las dinámicas, y se dejó avasallar.

Esta nueva generación es muy responsable, con un proyecto de país determinado, y sólo le falta un tiempo para terminar de consolidar la madurez necesaria para manejar los destinos del país.

Me causa mucho temor que el movimiento estudiantil pueda sucumbir a las aspiraciones políticas de un grupo que puede estar viendo en los jóvenes un peligro para su propia estabilidad e intereses políticos.

El movimiento estudiantil no se puede transformar en un partido político, sino que debe mantenerse puro porque maneja un espectro muy ancho de la sociedad venezolana. Eso no quiere decir que alguno de sus miembros tengan algún interés particular en la política y puedan militar en un determinado partido, pero sin pretender capitalizar para la tolda política su actividad dentro del movimiento estudiantil.

_ ¿Cree que Chávez subestima el movimiento estudiantil?

_ Creo que ni siquiera se ha dado cuenta de la magnitud y la importancia que tiene el movimiento estudiantil en los cambios que la sociedad venezolana está experimentando. Como él no les puede hablar porque no tiene capacidad de penetración de ideas, no tiene retroalimentación, y sencillamente no sabe lo que está sucediendo.

_ ¿Corre el peligro de eventualmente ser sobrepasado por el movimiento estudiantil?


_ Va a ser sobrepasado por la juventud, pero no solamente Chávez, sino toda la generación política de la época, sobre todo cuando el movimiento estudiantil se percate de su importancia para las cosas grandes del país. A ellos ya les queda pequeña la autonomía universitaria, las protestas contra el cierre de RCTV, y su oposición frente a la reforma constitucional.

"La Fuerza Armada debe demostrar que sigue siendo garante de la seguridad de los venezolanos"

_ Dentro de este escenario político, ¿cuál será el papel que jugará la Fuerza Armada Nacional?


_ La Fuerza Armada tiene que demostrarle al país que sigue siendo el garante de la seguridad de los venezolanos, y la organización que vela por la paz, la justicia, y el respeto en el país. Lamentablemente en los últimos años, sobre todo desde el 2002, la Fuerza Armada ha venido en un proceso de pérdida de credibilidad y estima por parte de la sociedad.

_ ¿Cómo califica el papel de la Fuerza Armada durante el referendo? Se afirma que el presidente Chávez aceptó los resultados por presión de los militares.

_ Si eso fue así se debe explicar si se hizo en absoluto respeto a la decisión de los ciudadanos, o si fue por intereses personales de algunos grupos frente a la reforma constitucional. Esa reforma afectaba los intereses de un grupo que tiene aspiraciones de poder.

_ Y cómo califica la actuación del general Baduel.

_ No quisiera hablar mucho de él, porque ya alguno me está calificando como el anti-Baduel. No es mi interés encuadrarme en ese perfil, o que quiera proyectarme políticamente, pero lamentablemente gran parte de las muestras evidentes del proceso de desprofesionalización en la Fuerza Armada se dieron durante su gestión en los altos mandos.

En mi opinión Baduel ha sido muy ambiguo, acomodaticio en sus explicaciones. Esto no quiere decir que lo que dijo en un momento muy importante, y la influencia que quizá todavía tiene dentro de los cuadros de la Fuerza Armada, no haya significado algo muy relevante.

 
"La reconversión monetaria es una cosmética"

_ Por su experiencia en el Ministerio de Finanzas y en la Oficina de Presupuesto, ¿qué opinión tiene de los planes económicos diseñados por el Ejecutivo? En un par de días entrará en plena vigencia la reforma monetaria.

_ La reconversión monetaria es una cosmética contante. La gente no va a ganar más, ni será más rica o más pobre. Sólo se le quitarán unos ceros a la moneda. Japón tiene el yen, con una tasa de conversión desproporcionada con el valor del dólar o del euro, pero sigue siendo una potencia económica de primer orden.

La reconversión monetaria será una ilusión de unos días. La economía venezolana no va a cambiar el 1 de enero, sino que seguiremos siendo el país depauperado y dependiente, en franco proceso de "africanización".

Por ejemplo, no cambiará una de las experiencias más dramáticas que tuve en la cárcel, que fue ver a los soldados custodios con un pantalón deshilachado, con las botas rotas, sin chaquetas militares, con fusiles parecidas a cabillas con óxido.

_ A nivel práctico cuál es la ventaja que tendría aplicar una reconversión monetaria.

_ ¿Dónde verdaderamente se ha hecho una reconversión que haya valido la pena? En Europa, cuando se creo el euro. Pero quitarle ceros a una moneda no tiene sentido. ¿Cuántas veces cambió de moneda Brasil, Argentina, Perú o Bolivia?

La economía se maneja sola, por ese ente etéreo, sin ningún tipo de control, que se llama mercado, que Chávez lo odia simplemente porque no lo entiende y no le hace caso. Chávez sería feliz si pudiera manejar el mercado por decreto.

_ ¿En esos intentos de manejar el mercado por decreto entra el control de cambio y el de precios?

_ Sí, claro, porque son las medidas con las que él piensa que puede controlar el mercado. Pero no se da cuenta que las fuerzas del mercado son muy superiores incluso a los países. Veamos economías controladas como la China: cuando hubo la revolución cultural, y se le quitó por decreto las producciones agrícolas a las zonas rurales, 60 millones de personas murieron de hambre. Y ahora China se está transformando en una potencia económica, que tal vez desplazará a Estados Unidos, gracias a que los jerarcas chinos se dieron cuenta que se necesitaba implementar el concepto de propiedad privada.
 

"Chávez odia el mercado porque no lo entiende"

Los chinos están tratando de controlar la progresión de eventos para evitar que la ola se los lleve, pero la estructura comunista se dio cuenta que está perdiendo espacio. Las prácticas económicas de China continental no pasaron a Hong Kong, sino viceversa.

_ ¿Las políticas económicas del gobierno han fracasado?


_ Sí, han fracasado. Lo que pasa es que levantar el control de cambio no es como encender la luz. El gran problema del control de cambio es implementarlo, porque inmediatamente genera el problema del desmontaje. Primero hay que soltar la cantidad de dólares disponibles para cada persona, dejar que la moneda comience a flotar. Y esos efectos, que tienen que ser brutales, se contrarrestan cuando se genera confianza en el inversionista. Y eso se hace cuando el discurso político se apacigua. No se puede manejar el discurso simplemente con el talante con el que me levante en la mañana.

_ Los empresarios sostienen que el control de precios ha generado la escasez que hay en los mercados.

_ Claro, pero tampoco se puede desmontar de una sola vez, y tampoco se puede caer en la política de subsidios. Hay que diseñar un proceso para generar las condiciones para que se produzca más, y se vaya reduciendo el umbral del valor de los precios.

_ De cara al futuro. ¿Piensa hacer carrera política?

_ No. Primero, no lo puedo hacer, porque estoy inhabilitado políticamente hasta finales de 2009. Además, sería ir en contra de mi pensamiento. No puedo pensar en proyectarme como una potencial figura política simplemente porque yo lo diga. Tengo unas ideas, principios y valores, y si en un momento determinado algunos miembros de la sociedad creen que eso merece que yo tenga una proyección, estaría dispuesto a asumir esa responsabilidad.

Yo no creo en líderes mesiánicos, y entonces no puedo pensar que yo sea uno. Eso hay que trabajarlo, y no será una misión fácil. No tengo nada específico en este momento. Sé que hay unas áreas en las que puedo dar mi humilde aporte, pero el tiempo dirá. Si no logro nada no me sentiré frustrado. Sólo quiero trabajar por la paz.

Ventana

Historia en tercera persona


El general Francisco Usón pasó tres años, dos meses, y 13 días en una celda de la cárcel militar de Ramo Verde, después de que el tribunal 1 de juicio castrense de Caracas lo hallara culpable de cometer injuria contra la Fuerza Armada Nacional.

El oficial fue condenado a cumplir una pena de 5 años y 6 meses de prisión, pero la tarde del 24 de diciembre obtuvo la libertad condicional después de que el juzgado 1 de ejecución militar, a cargo de Aniole Infante, comprobara que cumplía todos los requisitos exigidos por la legislación venezolana.

Gonzalo Himiob, apoderado judicial de Usón, recordó que los tribunales castrenses habían señalado que a partir del 7 de noviembre el general podía optar a la libertad condicional.

Indicó que desde ese momento instaron al juzgado a llevar a cabo los trámites necesarios para agilizar el beneficio. Todos los pasos se cumplieron, excepto un informe que debía elaborar el Ministerio del Interior.

Resaltó que la juez envió oficios para solicitar la consignación de ese documento. El tiempo pasó sin una respuesta del despacho ministerial.

Poco después se enteraron que el informe ya había sido elaborado, pero que se encontraba en manos de la "superioridad", razón por la cual no había sido remitido al tribunal.

Frente a esta situación los representantes del general optaron por presentar un amparo, en el que denunciaban que la actitud del Ministerio del Interior vulneraba los derechos a la libertad y a una oportuna respuesta por parte de las autoridades. En plenas festividades navideñas, la juez Infante declaró la acción con lugar.

Para poder disfrutar del beneficio el general debe cumplir con ocho condiciones: prohibición de salida de la ciudad; presentarse cada quince días ante la sede del tribunal; conseguir un trabajo o una actividad académica; abstenerse de emitir opiniones a la prensa relacionadas con su caso; no participar en reuniones, manifestaciones o marchas de carácter político; no frecuentar lugares de dudosa reputación; no consumir bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes; mantener la misma dirección de domicilio; y someterse a una evaluación psiquiátrica.

Estas condiciones, si bien podrían irse flexibilizando con el pasar del tiempo, se mantendrán vigentes hasta septiembre del 2009, fecha en la que concluye la pena contra el oficial.

Himiob recordó que Usón fue condenado a prisión luego que, en un programa de televisión, y ante pregunta de Patricia Poleo, explicara cómo funcionaba un lanzallamas, arma que, de acuerdo con las hipótesis que se manejaba en ese momento, podría haber sido utilizada contra un grupo de soldados que fueron quemados en Fuerte Mara. 
Comentarios (1) >> feed
Publicacion
escrito por alexis marrero , 30diciembre, 2007

Les notifico que he usado parte de la información que ustedes publica en esta sección, y use la fotos . la utilización fue parcial y con un llamado a esta pagina para que leyeran toda la información. ruego me disculpen pero me pareció interesante.
link de post http://alexismarrero03.blogspot.com/2007/12/chvez-no-va-cambiar-y-la-salida-ser.html
saludos

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