El ex fiscal general Javier Elechiguerra cree que la liberación de los opositores detenidos "sería un buen gesto"
Comunicado, leído por Gisela Parra de un n grupo de venezolanos en el exilio
El Nacional
El 30 de octubre un estudiante de la Misión Sucre fue detenido por funcionarios del Comando Regional 7 de la Guardia Nacional, cuando manifestaba en las calles de Anaco junto con un grupo de trabajadores de la industria petrolera. Dos días después, José Gregorio Chacón, de 23 años de edad, fue presentado ante el Tribunal 16 de Control Militar, con sede en Lecherías.
Un teniente y fiscal castrense le imputó el delito de ultraje al
centinela, por lo que el joven podría ser sentenciado con pena de
prisión hasta por 16 años. Mientras se desarrolla el juicio, el
estudiante permanecerá en una celda del pabellón para procesados
militares de La Pica.
En el Centro Nacional para Procesados Militares de Ramo Verde, Los
Teques, el general de brigada del Ejército y ex ministro de Finanzas
Francisco Usón purga una condena de cinco años y medio de prisión, pues
un tribunal militar consideró que había ultrajado a la FAN cuando
explicó en radio y televisión cómo opera un lanzallamas. El oficial fue
consultado a propósito del homicidio de dos soldados y las lesiones de
otros seis, ocurridos en una celda de Fuerte Mara, en Maracaibo.
En ambos casos, el factor común es la utilización de la justicia
militar para perseguir y encarcelar a personas que disienten del
Gobierno. Otro tanto sucede en los tribunales ordinarios, por ejemplo,
con la reactivación del expediente por rebelión civil contra el ex
gobernador de Miranda Enrique Mendoza y su asistente de prensa,
Milagros Durán, debido al cierre de Venezolana de Televisión durante
los sucesos del 11 de abril de 2002.
El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos ha
documentado 400 casos de activistas sociales sometidos a juicio en
estas condiciones, tanto en los tribunales civiles como en los
militares. Algunos procesos, como el de Chacón, hasta el momento no
habían sido reportados por la prensa.
Una tradición
El coordinador general de esta organización, abogado Marino Alvarado,
cree que los poderes públicos pueden resolver esta situación, ya sea
mediante la aprobación de una ley de amnistía en la Asamblea Nacional,
o a través de decretos presidenciales de indulto, tanto para procesados
como para penados.
"En Venezuela ha habido una tradición histórica de resolver por vía
política lo que tiene que ver con los presos y los perseguidos
políticos", recordó.
Alvarado indicó que en el país nunca se ha dado una amnistía general
por vía legislativa, como ocurrió en Argentina con la promulgación de
las leyes Punto Final y Obediencia Debida. Pero sí se han concedido
indultos a miembros de grupos políticos, como parte de políticas
generales de pacificación.
Así ocurrió durante los dos períodos de Rafael Caldera. En el último
resultó beneficiado el actual jefe del Estado, Hugo Chávez, preso por
el alzamiento armado de febrero de 1992. Caldera no sólo le concedió la
libertad, sino que además le restituyó todos los derechos políticos, lo
que abrió las puertas para que el teniente coronel retirado fuese
candidato presidencial.
"El Gobierno debe considerar esta parte de la historia, y la realidad
actual. Esto siempre se ha hecho para buscar la conciliación y abrir
espacios al diálogo", afirmó Alvarado.
Igual consecuencia
El ex fiscal general de la República, Javier Elechiguerra, explicó que
el indulto o la amnistía, aun cuando surgen de poderes distintos,
tienen la misma consecuencia: la libertad de los presos por razones
políticas.
"Creo que sería un buen gesto, una prueba de comprensión y apertura por
parte del Gobierno. Pero me temo que eso no va a ocurrir. Ojalá me
equivoque, pero el ambiente sigue caldeado", advirtió.
Expatriados
Un grupo de venezolanos residentes en Miami expresó su solidaridad con
los presos y los perseguidos políticos. En un comunicado, expresan:
"Quienes nos encontramos aquí, en representación de venezolanos que
están expatriados en el resto del mundo, queremos hacer sentir nuestra
voz de angustia por los compatriotas que se encuentran presos en
cárceles venezolanas sin posibilidad alguna de defensa y de debido
proceso, sufriendo reiteradas violaciones a sus derechos humanos por el
único delito de disentir del régimen y luchar por la libertad y la
democracia. "Nosotros nos consideramos también presos políticos que
escogimos el exilio como vía de lucha y que estamos imposibilitados de
volver a nuestro país sin que pese sobre nosotros el mismo destino de
quienes ahora purgan condenas infinitas sin haber pasado por un juicio.
Ellos son presos que no pueden salir. Nosotros somos presos que no
podemos entrar". El comunicado fue suscrito por Gisela Parra, Juan
Fernández, Javier Nieto Quintero, José Antonio Colina, Johan Peña,
Pedro Lander, Alejandra Romero, Ricardo Guanipa, Edgar Quijano,
Alejandro Velazco, Dugar Cortés, Luis Peña, Manuel Ramírez Wendehake,
Franklyn Villafranca, Silvino Bustillos, Vanessa Salazar, Patricia
Poleo y Henry Clement.
Costa Rica concedió refugio
El Gobierno de Costa Rica otorgó refugio a los coroneles Darío y Jesús
Faría, y al capitán Rafael Faría Villasmil, quienes eran buscados en
Venezuela luego de que se evadieron, en agosto de 2006, del Centro
Nacional para Procesados Militares de Ramo Verde, junto con el ex
presidente de la CTV Carlos Ortega.
Los oficiales obtuvieron el beneficio el 4 de diciembre, porque
pudieron documentar la persecución de la que fueron víctimas en los
días previos a la detención y el procesamiento por delitos de rebelión
y posesión de armas de guerra.
La Mancheta
¡Venezolanos, contad con la prisión aunque seáis inocentes!
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