Refrescando Conocimientos:
Aunque después de 40 años los partidos políticos se desvirtuaron, ellos y nuestros padres formaron la generación del 58, siempre hemos oído que cuando “Pèrez Jimènez todo era mejor” y esa esperanza de regreso le permitió a este sátrapa tomarnos por asalto. Hoy vemos a esas mismas personas de 61 a 81 años ( y màs) que nos decían que antes con “Pérez Jimènez todo era mejor”, marchar, gritar y pelear para que no regresemos a una dictadura como la de Pérez Jimènez.
El sistema político que hemos visto no ha sido el mejor, está lleno de pobreza y marginalidad, esto hay que desaparecerlo, con educación y oportunidades.
La política de grandes obras suntuarias, costosas importaciones, despilfarro y peculado, terminó por llevar al gobierno a la quiebra fiscal. Esto afectó también a los sectores de la economía privada, a los bancos, el comercio, la industria. Estos sectores, ligados íntimamente a los ingresos del gobierno, eran acreedores de la dictadura y necesitaban cobrar sus deudas. El desbarajuste y la falta de pago fue la causa principal para que la burguesía, al principio adicta al dictador, terminara por ser partidaria de su derrocamiento.
El malestar y el descontento contra la dictadura se fueron extendiendo a todos los sectores. En el ejército se comenzó también a conspirar contra el régimen. El Partido Comunista y URD iniciaron en la clandestinidad la constitución de una “JUNTA PATRIÓTICA” con el propósito de coordinar la acción de todos los partidos y grupos que luchaban contra la dictadura. A esta Junta se incorporaron màs tarde los partidos Acción Democràtica y Copei, con lo cual el frente político se fundió en un gran movimiento unitario de todos los sectores que aseguró el triunfo contra Pérez Jiménez.
Pocas veces ha habido un consenso Polìtico tan generalizado como el que se oponía a fines de 1957 al gobierno de Pérez Jiménez. La estricta censura hacía difícil tomar conciencia de esta realidad en forma concreta; pero ella existía. Podremos decir que todos los partidos políticos, los sectores sociales más diversos, todo el mundo estaba contra la dictadura. El partido social cristiano COPEI que apoyó el derrocamiento de AD pensando que “Copei es la solución”, veía esfumar sus esperanzas y buscaba otro camino hacia el poder. La pastoral de Monseñor Arias indicaba una posición del clero contraria al gobierno. La situación económica ponía a una parte de la burquesìa a dudar y a otra a hacer oposición. Los partidos populares y democráticos, los obreros, los campesinos, estudiantes y capas medias, estaban en la oposición desde el mismo 24 de noviembre de 1957. De tal manera que puede decirse que sólo un minúsculo grupo de vende patrias corrompidos están de acuerdo y respaldan incondicionalmente la política terrorista de la camarilla militar-civil de Pérez Jimènez.
Otra circunstancia favorable al movimiento contra la dictadura, fuel el vencimiento del período previsto en la propia constitución de la dictadura, para elegir al Presidente de la República por voto directo y secreto. El movimiento contra Pérez Jimènez utilizò correctamente esta circunstancia y planteò que el gobierno convocara a elecciones, tal como lo ordenaba la constitución sancionada en 1953. Todas las fuerzas de oposición estaban a la expectativa ante el hecho concreto de que el gobierno estaba obligado a una consulta electoral. Y Pérez Jimènez y sus consejeros no lograron resolver favorablemente este problema.
La dictadura no quería nada con elecciones; no olvidaba la experiencia del año 52 cuando el pueblo votó contra los candidatos del gobierno.
En esta situación y para evadir el mandato constitucional, la dictadura llamó a un plebiscito confeccionado de tal manera que sólo se podía elegir a Pérez Jimènez. Esto resultó un fraude que rebosó la paciencia del pueblo y condujo a la jornada del 23 de enero de 1958 que puso fin a la dictadura.
De ahì en adelante todos sabemos lo ocurrido. La caída de la dictadura de Pérez Jiménez marcó el comienzo de uno de los perìodos más interesantes de la historia contemporànea de Venezuela, instaurándose la Junta de Gobierno que dirigió el proceso político del país hacia el establecimiento de un régimen constitucional.
El 23 de enero de 1958, se considera un triunfo del pueblo. Ese dia, turbas enardecidas salieron a las calles, en todo el país, a celebrar la caída del régimen y a tratar de acabar con los funcionarios que se habían ensañado en la persecución política durante toda la década. Miembros de la terrorífica Seguridad Nacional fueron linchados; otros se escondieron por largo tiempo o escaparon al exterior.
Se habló, entonces, de un espíritu del 23 de enero, cuando los dirigentes de los distintos partidos políticos, a medida que regresaban al país de su largo exilio, manifestaban solidaridad, se respiraba un aire de Unidad, Voluntad de transformar las instituciones, de hacer patria, en fin, todo era paz y armonía.
Muy poco durò aquella “Luna de Miel” En cuanto comenzó la campaña electoral cada quien “Jaló” para su lado, se deshizo la paz de los venezolanos y se agudizó la anarquía.
Hoy en día, lejos de aquel espíritu, la descomposición social es bochornosa, la corrupción campea en todas partes y la situación general es tan crìtica que se impone una alta dosis de conciencia nacionalista para reordenar el país, llevarlo a los cauces de la decencia y del correcto proceder.
QUE ESTAMOS ESPERANDO?
